Sonido y dolor.

Puedes mirar un cuadro. Puedes leer un libro. Puedes habitar un espacio. El sonido te atraviesa. El sonido se introduce en tu interior. El sonido te penetra. El sonido puede quemarte los oídos y es ahí, en el dolor que puede provocarte, donde reside su fuerza. El sonido podría ser fuego para tu cuerpo o podría ser un cuchillo. También podría ser dulce. El sonido puede saturarte y un instante después puede desaparecer y darte un respiro. Entre dos sonidos hay espacio y también hay tiempo. Los sonidos tienen densidad. Tienen peso, calor y frio. Cada sonido nace y muere. Cada sonido es una historia. Los sonidos explotan, gritan, vuelan, caen y se elevan. El sonido nunca miente. El sonido habla, incluso más y mejor que las propias palabras. El sonido es el lenguaje de la vida y con el se cuentan historias. Mezclar una canción es contar una historia con sonido. Bienvenido a HipHop360º. @marmasternow